Si todos los chinos saltaran a la vez, podrían cambiar la órbita de la Tierra. MENTIRA!!
En primer lugar, el modo en el que se supone que funciona la Falacia es el siguiente: los chinos saltan y luego caen de nuevo a la Tierra. Si eso es así, no podrían alterar el movimiento de la Tierra en absoluto, porque son parte del sistema, y para variar la dirección de movimiento del sistema Tierra+chinos hace falta una fuerza exterior a ellos.
Dicho de otra manera: si los chinos saltan, “empujan” la Tierra hacia abajo, pero cuando están en el aire atraen a la Tierra hacia ellos, de modo que “tiran” de ella hacia arriba. Finalmente caen al suelo de nuevo, y lo que ha pasado es que se han separado y vuelto a juntar con la Tierra, y ésta ha realizado una especie de “mini-curva” en su trayectoria antes de volver a ella milimétricamente. El efecto neto sería nulo (aparte de que esa “mini-curva” sería tan minúscula que ni podríamos darnos cuenta).
Para que pudieran alterar la órbita del planeta permanentemente, tendrían que saltar tan rápido que no volvieran a caer (es decir, a una velocidad de al menos 40.000 km/h).
Pero es que, además, la Falacia no tiene en cuenta otra cosa. Cuando dos objetos se empujan unos a otros, la velocidad que adquiere cada uno es inversamente proporcional a su masa. Por ejemplo, si yo peso 50 kg y tengo un amigo que pesa 100 kg y lo empujo de modo que yo salgo despedido con una velocidad de 10 m/s, él saldría despedido hacia el otro lado a 5 m/s (la mitad, pues pesa el doble que yo).
Comparemos la Tierra con gente saltando. Pero quiero ser generoso: supongamos que no son los chinos, sino todos y cada uno de los habitantes de la Tierra los que se reúnen en una ciudad determinada (porque si saltan todos en puntos aleatorios del planeta no pasaría nada) para alterar la órbita de la Tierra.
La masa total de los habitantes de la Tierra, suponiendo que cada uno pesa 100 kg (seamos generosos una vez más), es de unos 650 mil millones de kilos. Veámoslo completo: 650.000.000.000 kg. Impresionante, ¿no? La enormidad de la cifra, supongo, es lo que ha motivado la falacia.
Pero es que la masa de la Tierra es de unos 6 cuatrillones de kilos. Veámoslo también completo: 6.000.000.000.000.000.000.000.000 kg. Mucho más grande que la de todos los habitantes de la Tierra juntos. ¿Cuánto más grande? Si dividimos un número por el otro (y redondeamos, porque todo esto son aproximaciones) vemos que la Tierra pesa diez billones de veces más que todos sus habitantes humanos juntos.
¿Qué quiere decir esto? Que haría falta que la gente saltara a una velocidad diez billones de veces superior a la que le proporcionarían a la Tierra. ¡Diez billones de veces superior! O lo que es lo mismo, que la velocidad que imparten al planeta es diez billones de veces más pequeña que la velocidad con la que saltan.
Es decir: supongamos que todos y cada uno de los habitantes de la Tierra saltan a una velocidad sobrehumana, por ejemplo, la velocidad del sonido (1.200 km/h). Esa hazaña digna de una película de superhéroes haría que la Tierra saliera despedida al otro lado… a 0.00000000012 km/h. Es decir, haría falta un año para que la Tierra se hubiera movido un milímetro en la dirección opuesta.
Y además, como hemos dicho antes, al ser la velocidad del sonido mucho menor que la velocidad necesaria para escapar de la Tierra, los “saltadores” caerían de nuevo a ella y al final no pasaría nada, porque se contrarrestarían las variaciones de velocidad.
Pero, para satisfacer nuestra curiosidad científica, ¿a qué velocidad tendríamos que saltar para alterar la velocidad orbital de la Tierra en un 1%? Como siempre, realizando simplificaciones atroces:
La velocidad orbital de la Tierra alrededor del Sol es de unos 30 km/s. Es decir, tendríamos que proporcionar al planeta una velocidad de 300 m/s. No está mal, ¿verdad? Para ello deberíamos saltar, utilizando la regla de proporcionalidad anterior, un billón de veces más rápido, a una velocidad que es… un millón de veces más rápido que la luz.
¿Cómo?
El problema es que la proporcionalidad anterior no funciona cuando la mecánica newtoniana deja de ser válida, y para alterar la órbita terrestre habría que saltar tan rápido que estaríamos en el régimen relativista de velocidades. De modo que el resultado anterior no tiene sentido.
Realizando el cálculo anterior utilizando el momento lineal relativista (no voy a poner el cálculo aquí), los habitantes de la Tierra deberíamos saltar a una velocidad del 99,9999999989% de la velocidad de la luz.
Vamos, que no podemos.
Dicho de otra manera: si los chinos saltan, “empujan” la Tierra hacia abajo, pero cuando están en el aire atraen a la Tierra hacia ellos, de modo que “tiran” de ella hacia arriba. Finalmente caen al suelo de nuevo, y lo que ha pasado es que se han separado y vuelto a juntar con la Tierra, y ésta ha realizado una especie de “mini-curva” en su trayectoria antes de volver a ella milimétricamente. El efecto neto sería nulo (aparte de que esa “mini-curva” sería tan minúscula que ni podríamos darnos cuenta).
Para que pudieran alterar la órbita del planeta permanentemente, tendrían que saltar tan rápido que no volvieran a caer (es decir, a una velocidad de al menos 40.000 km/h).
Pero es que, además, la Falacia no tiene en cuenta otra cosa. Cuando dos objetos se empujan unos a otros, la velocidad que adquiere cada uno es inversamente proporcional a su masa. Por ejemplo, si yo peso 50 kg y tengo un amigo que pesa 100 kg y lo empujo de modo que yo salgo despedido con una velocidad de 10 m/s, él saldría despedido hacia el otro lado a 5 m/s (la mitad, pues pesa el doble que yo).
Comparemos la Tierra con gente saltando. Pero quiero ser generoso: supongamos que no son los chinos, sino todos y cada uno de los habitantes de la Tierra los que se reúnen en una ciudad determinada (porque si saltan todos en puntos aleatorios del planeta no pasaría nada) para alterar la órbita de la Tierra.
La masa total de los habitantes de la Tierra, suponiendo que cada uno pesa 100 kg (seamos generosos una vez más), es de unos 650 mil millones de kilos. Veámoslo completo: 650.000.000.000 kg. Impresionante, ¿no? La enormidad de la cifra, supongo, es lo que ha motivado la falacia.
Pero es que la masa de la Tierra es de unos 6 cuatrillones de kilos. Veámoslo también completo: 6.000.000.000.000.000.000.000.000 kg. Mucho más grande que la de todos los habitantes de la Tierra juntos. ¿Cuánto más grande? Si dividimos un número por el otro (y redondeamos, porque todo esto son aproximaciones) vemos que la Tierra pesa diez billones de veces más que todos sus habitantes humanos juntos.
¿Qué quiere decir esto? Que haría falta que la gente saltara a una velocidad diez billones de veces superior a la que le proporcionarían a la Tierra. ¡Diez billones de veces superior! O lo que es lo mismo, que la velocidad que imparten al planeta es diez billones de veces más pequeña que la velocidad con la que saltan.
Es decir: supongamos que todos y cada uno de los habitantes de la Tierra saltan a una velocidad sobrehumana, por ejemplo, la velocidad del sonido (1.200 km/h). Esa hazaña digna de una película de superhéroes haría que la Tierra saliera despedida al otro lado… a 0.00000000012 km/h. Es decir, haría falta un año para que la Tierra se hubiera movido un milímetro en la dirección opuesta.
Y además, como hemos dicho antes, al ser la velocidad del sonido mucho menor que la velocidad necesaria para escapar de la Tierra, los “saltadores” caerían de nuevo a ella y al final no pasaría nada, porque se contrarrestarían las variaciones de velocidad.
Pero, para satisfacer nuestra curiosidad científica, ¿a qué velocidad tendríamos que saltar para alterar la velocidad orbital de la Tierra en un 1%? Como siempre, realizando simplificaciones atroces:
La velocidad orbital de la Tierra alrededor del Sol es de unos 30 km/s. Es decir, tendríamos que proporcionar al planeta una velocidad de 300 m/s. No está mal, ¿verdad? Para ello deberíamos saltar, utilizando la regla de proporcionalidad anterior, un billón de veces más rápido, a una velocidad que es… un millón de veces más rápido que la luz.
¿Cómo?
El problema es que la proporcionalidad anterior no funciona cuando la mecánica newtoniana deja de ser válida, y para alterar la órbita terrestre habría que saltar tan rápido que estaríamos en el régimen relativista de velocidades. De modo que el resultado anterior no tiene sentido.
Realizando el cálculo anterior utilizando el momento lineal relativista (no voy a poner el cálculo aquí), los habitantes de la Tierra deberíamos saltar a una velocidad del 99,9999999989% de la velocidad de la luz.
Vamos, que no podemos.
GORDA YO??????
6.000.000.000.000.000.000.000.000 kg.
6.000.000.000.000.000.000.000.000 kg.
PD:
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¡Menea esta entrada! ¡Enchila esta entrada!
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Lo mejor son los comentarios!!!!si quieren saber más:http://eltamiz.com/2007/05/19/falacias-si-todos-los-chinos-saltan-a-la-vez-cambia-la-orbita-de-la-tierra/
menea esta entradaaaa!!! xDDDD Ayyyy!!!! Q divevevevevertido!!!! xDDD Lo q no nos pase a nosotros.......... A la gente seguro q le pasan tb estas cosas lo q pasa q no tendrán tiempo pa escribirlas, porq vamos es q no es normal!!! En fin, q las señales existen, y q si no se puede cambiar la trayectoria del rumbo de la órbibibibita de la tierra de los huevos pos mira, no se puede y puNNNNTo!!!!Dejad a los chinos en paz! Y no hagáis más calculos joeee! Ayyyyy! Si es que ya me lo dice mi padre, de letras puras y duras!:):):):) En fin, pa estas cosas soy cortito, evidentemente mi irracional y emotivo cerebro no da. Así que pa una vez q venis al planeta Tierra es una tontería que os vayais, yo os prometo entretener contando la historia de mi vida. Me llaman la KILOS!!!! 6.000.000.000.000.000.000.000.000 kg en: xDDDDDDD
ResponderEliminarBexitos