
Love.
Love…
Love…
Llegado este momento en la película de Sexo en Nueva York me hizo pensar, me hizo recapacitar y en muchas ocasiones se me viene a la mente. Y es que el amor se puede ver desde un punto y aparte, punto y seguido o unos maravillosos puntos suspensivos…
Cada uno afrontamos los puntos de una manera, hay gente que sólo ve un punto, su vida se para ahí al igual que su amor, y hay otros que queremos vivir los puntos suspensivos no como tres puntos, sino como infinitos puntos y todos y cada uno de ellos cargados de recuerdos, de bonitos detalles, de sonrisas, de abrazos y besos, sólo hay que desearlos, dejar que vayan fluyendo e irán llegando y llenando muestro corazón.
Pienso que en la vida todos tenemos momentos para él, a algunos les viene de repente, sin haberlo llamado y es como un subidón de adrenalina que te obliga a estar feliz las 24 horas del día, a otros les llega poco a poco y no se van dando cuenta de que va entrando e ellos y a otros está apuntito de llegarles, pero lo que hay que tener presente es que a TODOS NOS LLEGA Y QUE TODO LLEGA, más tarde o más temprano, en la ciudad donde vives o en otra, en el país donde naciste o en otro y que nunca hay que perder las esperanzas de volver a enamorarnos, de volver a sentir lo que una vez perdimos o no llegamos a tener. El ser humano es capaz de dar amor a raudales, de enamorarse una y otra vez y en cada vez sentir cosas diferentes.
Yo estoy dispuesta a que mi amor no se termine en un punto y aparte, quiero muchos puntitos suspensivos que me ayuden a crecer y ser aun más feliz…y tú? =)
Y vienes a por mí como un huracán sincero, desvistiéndome la vida y comiéndome por dentro, Ahora puedo sentir que tú sientes lo que siento, cuerpo a cuerpo entrelazados, desgastamos el momento…
(Sígueme-Manuel Carrasco)
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